Consejos para la primera vez que asistes a terapia

¿Estás pensando en tomar terapia, pero no sabes cómo es la dinámica?

Aquí te dejo unos consejos:

Punto número uno y muy importante: Como psicóloga, una de las primeras preguntas que hacemos es: "¿Qué te trae a terapia?".

Claramente, la respuesta que queremos dar es: "¡No lo sé! De saberlo, no estaría aquí...". Pero es importante tener, al menos, una idea de qué nos duele y de dónde nace el impulso de querer ir a terapia.

  • Ejemplo A: "Vengo porque un amigo me dijo que debería asistir". (¿Por qué te lo dijo?).

  • Ejemplo B: "La verdad, vine porque en la noche no logro dormir, pero los exámenes médicos dicen que estoy bien". (¡Excelente decisión! Tenemos bastante en qué trabajar).

La pregunta que debes plantearte como recomendación unas tres veces es: ¿Por qué yo, Sofía, quiero ir a terapia?.

ACLARACIÓN: Es válido si tu respuesta interna dice: "Aún no lo sé, pero quiero tomar terapia". ¡Esto es un GRAN PASO!

Mis consejos para tu proceso:

  1. Busca privacidad: Si tu consulta es virtual, busca un ambiente privado donde puedas expresarte con libertad. De lo contrario, estarás perdiendo tiempo valioso en el que podrías avanzar.

  2. Me siento comodx con mi terapeeuta?? : Pregúntate a ti misma qué tan cómoda te sientes con tu terapeuta. Compartirás información confidencial y delicada; lo más importante es que se puedan entender, pues esto hará tu proceso más sencillo.

  3. Lentes de sol: Si la consulta es presencial, ¡llévalos! Es normal llorar en la primera sesión, pero afuera nos espera el mundo real y poco se habla de lo incómodo que es salir con los ojos rojos.

  4. Botella de agua: Llorar nos deshidrata y afecta la garganta.

  5. No te sientas mal si algo no lo puedes decir a la primera. Puedes decirle a tu terapeuta: "Necesito hablar de algo, pero aún no me siento preparada". Ella te dará las herramientas necesarias.

  6. Confidencialidad: Suena trillado, pero es cierto: la consulta es 100% confidencial. No estamos autorizados a hablar de temas personales con los demás; al colegiarnos, firmamos este voto y, si lo rompemos, podemos ser sancionadas. Esta es la explicacion del porque es un espacio seguro.

  7. Tómate tu tiempo: Es normal que a veces no salgan las palabras. Decir "necesito tiempo para respirar y entenderme" es totalmente válido.

  8. Seguridad al salir: Si la cita es presencial, asegúrate de poder volver a casa en un vehículo seguro. A veces las consultas se ponen intensas y, por experiencia, te cuento que no siempre estamos conscientes de lo que sucede a nuestro alrededor al salir.

  9. Usa un cuaderno de notas: La información que te da la psicóloga se digiere diferente con el paso de los días. Es importante anotar para no olvidar.

  10. Haz las "tareas": Realiza los ejercicios que te deja tu terapeuta. No es la escuela, pero estás aprendiendo a conocerte de nuevo. Esto te ayudará a llegar a la próxima consulta con otra perspectiva y sensaciones más claras.

Estos consejos salen de mi experiencia como paciente y con pacientes.

Disfruta tu proceso y recuerda que aún estás aprendiendo.